jueves, 22 de noviembre de 2012

POR CAUSA DE UNA GALLINA


POR CAUSA DE UNA GALLINA

Por causa de una gallina,
varias personas relatan,
un día se vio si se matan
Feliciano y Valentina.

Refiero en esta poesía,
el caso de un tropelín
que allá en Mata de Guillín
tuvo lugar cierto día.
En esa la tierra mía,
do la fauna predomina,
un hombre con su vecina
se hicieron muchos ultrajes:
pelearon como salvajes
por causa de una gallina.

Aunque, según me han contado,
era Feliciano el dueño,
Valentina, con empeño,
quitársela había pensado.
A mí nunca me ha gustado
que dos paisanos debatan
--mucho menos que combatan--
sin una razón debida…
Casi se quitan la vida,
varias personas relatan.

A diario y en sucesión,
hubo allí cine del bueno
con Feliciano Moreno
y Valentina Pontón.
En el primer encontrón
casi casi que se empatan,
y como perros que tratan
de comerse el mismo hueso,
sin miedo, sin retroceso,
un día se vio si se matan.

Tras luchas fenomenales
por las calles de Guillín,
ganó Feliciano al fin
el pleito por vías legales.
Quedaron siendo rivales,
pero con más disciplina,
pues fueron a la Oficina
para arreglar el asunto,
al cual le pusieron punto
Feliciano y Valentina.

Lácides Martínez Ávila

No hay comentarios:

Publicar un comentario