EL NEGOCIO DE NANDO RUIZ
En Las Vegas, Nando Ruiz,
secundado por un socio,
me cuentan que hizo un negocio
que lo dejó muy feliz.
Pensó, con materia gris,
en un método ideal:
sobre el caño de Guamal
con una yaya hizo puente
y le cobraba a la gente
para pasar por el cual.
Al iletrado y al culto
les cobraba con presteza;
cobraba a dos por cabeza
y a cinco por cada bulto.
Sin importarle el insulto
del viajero al protestar,
si carga había que pasar,
fuera costeño o cachaco,
Nando le pasaba el saco
para poderle cobrar.
Lácides Martínez Ávila

No hay comentarios:
Publicar un comentario