PARA JULIO GIL BELTRÁN SIMANCA
Gil Beltrán, gran rimador,
me pidió con cortesía,
que le hiciera una poesía
a Cristo Nuestro Señor.
Y yo, que soy trovador
desde mi modesta cuna,
no tuve objeción alguna
para hacer a mi manera
lo que Beltrán me pidiera
en forma tan oportuna.
Mas yo también quiero ahora
pedirle a don Gil Beltrán
que le cante sin afán
a la tierra donde mora:
A la Costa
encantadora
donde nosotros nacimos,
do por vez primera vimos
del sol su luz prodigiosa
y nuestra madre amorosa
nos dio sus primeros mimos.
Lácides Martínez Ávila

No hay comentarios:
Publicar un comentario